"Cosen" con varillas de hierro la fachada del Carmen a la nave central
El desplome hacia la calle había llegado a los cuatro centímetros, lo que obligó a colocar un aparatoso andamio para evitar un mayor deterioro
Los trabajos urgentes de rehabilitación de la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, sede religiosa del Paso Morado, que se llevan a cabo con financiación del Ministerio de Cultura, con un presupuesto de 600.000 euros, se centran en estos momentos, según explica el arquitecto director de las obras, Juan de Dios de la Hoz, en el delicado proceso de «cosido» de la fachada al resto del inmueble.
Esta operación consiste en la introducción de varillas de hierro a través de los bloques de piedra de la fachada para unirla a los pilares de la nave central del templo y garantizar así su estabilidad. Este tipo de trabajo se ha hecho imprescindible ante la detección, tras la colocación de dispositivos especiales, de que se estaba produciendo un desplome de la fachada hacia el exterior que en las últimas mediciones era ya de cuatro centímetros.
Eso obligó en su momento a la colocación del complicado y aparatosos andamio exterior que será retirado en cuanto finalice el proceso de «cosido», en el plazo de tres o cuatro semanas, según indican los técnicos.
El interior del templo no tiene ya andamios puesto que han finalizado las obras de reparación de las grietas que el terremoto produjo en paramentos y bóvedas, incluido el enorme agujero que produjo el hundimiento de la cubierta sobre el coro. También se han reforzado los arcos del crucero y de las naves interiores.
De la Hoz explica que «no solo se han reparado los daños, sino que también se le añade un plus de seguridad para que el edificio sea capaz de aguantar mejor en situaciones similares a las que padeció el 11 de mayo de 2011». En este sentido se ha aligerado también la cubierta del templo, eliminando en buena parte la estructura de hormigón incorporada en restauraciones anteriores. El arquitecto estima que los trabajos en el interior de la iglesia se pueden considerar terminados, a la espera de una segunda fase en la que se restaure la decoración y se mejore el pavimento que también resultó seriamente dañado.
Ahora se trabaja sobre todo en el exterior, completando el proceso de recuperación de la techumbre. En la zona que afecta la cúpula se han liberado varios de los ventanales que estaban cegados, con lo que la iluminación natural del crucero mejorará de forma notable. También, de cara a la segunda fase, está previsto recuperar los ventanales de la nave central que en parte estaban cegados.
En la zona del antiguo claustro, que se hundió a consecuencia de las intensas lluvias del pasado septiembre, se ha procedido a los trabajos de desescombro y estabilización de los muros que ya estaban debilitados por el terremoto.
Para el arquitecto director de las obras, el ritmo que llevan las mismas, que están a cargo de la empresa lorquina Lorquimur, es el adecuado y se están cumpliendo los planes previstos para esta primera fase, que es la declarada de urgencia para garantizar estabilidad de la iglesia y evitar mayores deterioros en la misma.
Fuente: La Verdad
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