Ejemplo de mecenazgo
Dos mil regantes acuden a la inauguración del monasterio de Clarisas que financiaron con la venta de agua. La rehabilitación del convento se ha convertido «en un símbolo de la reconstrucción de Lorca», según el alcalde
Es la mayor obra que se ha acometido tras los terremotos de mayo de 2011. La recuperación del monasterio de Santa Ana y Santa Magdalena de Clarisas es «todo un símbolo de la reconstrucción de la ciudad», aseguró ayer el alcalde, Francisco Jódar, quien ensalzó la «actitud de mecenazgo» que emprendieron los agricultores del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura, Scrats, solo unos días después de producirse el terremoto que asoló la ciudad.
Un año y medio después de iniciarse las obras (la primera piedra se colocó el día 22 de diciembre de 2011), ayer se reinauguró el monasterio que se vino abajo como consecuencia del terremoto. «La primera visita que realicé al convento para anunciarle a la madre abadesa que íbamos a financiar las obras me impresionó mucho. Todo estaba destruido», recordó el presidente del Scrats, José Manuel Claver Valderas.
El estado del monasterio y, sobre todo, de su capilla les llevó a pensar que sería necesario un montante económico mayor. «Asumimos desde un principio su reconstrucción, costara lo que costara, pero es cierto que pensamos que no sería suficiente. Cada céntimo de euro se ha invertido convenientemente para sacar el máximo rendimiento», añadió.
Y a través de la campaña `Céntimo solidario` lograron reunir dos millones de euros. Cada regante de los más de 89.000 de Almería, Alicante y Murcia que integran el Sindicato Central de Regantes participó cediendo un céntimo de euro por cada metro cúbico de agua que consumía. «Quisimos excluir a la Comunidad de Regantes de Lorca, porque creíamos que ya habían tenido suficiente con el padecimiento del terremoto, pero su entonces presidente, José María Fernández Pallarés, se negó en redondo y dijo que ellos también participarían», explicó Claver.
La reconstrucción la han llevado a cabo dos empresas al unísono, la lorquina Lorquimur, y la cartagenera Restauralia Cartago, que han utilizado procedimientos tradicionales, respetando al máximo la fisionomía del monasterio que puso en pie hace 58 años la madre Berta, cuando las Clarisas dejaron su viejo convento de la entonces calle Prim para trasladarse al actual.
Los regantes han querido hacer un guiño al pasado recreando el altar mayor de la capilla del monasterio del centro de la ciudad, que desapareció durante la guerra civil. En él, junto a las imágenes de Santa Clara y San Francisco, aparece tallado el escudo del Sindicato Central de Regantes. Y muy cerca, la imagen de San José, que será homenajeado junto a los regantes cada 19 de marzo como agradecimiento a la recuperación del monasterio.
La Comunidad Valenciana también ha aportado su granito de arena con la restauración de Santa Clara, de Sánchez Lozano, y una Inmaculada de Salzillo. Hace solo unos días las tallas volvían a la ciudad con un aspecto muy distinto al que mostraban en su marcha.
El monasterio de Clarisas volvía a abrir ayer sus puertas y lo hacía para acoger a sus mecenas, cientos de regantes, que llegaron de distintas poblaciones de Almería, Alicante y Murcia. Llenaron la capilla, el claustro y el refectorio emocionados por ser los artífices de la primera gran reconstrucción de la ciudad tras el terremoto. El templo volverá a llenarse el próximo 2 de julio cuando la capilla será consagrada por el obispo José Manuel Lorca Planes.
Fuente: La Verdad
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