Los secretos de San José salen a la luz
La restauración de la Iglesia ha permitido localizar una capilla, una hornacina y pinturas hasta ahora ocultas. La nave central del templo ha recuperando la techumbre con una bóveda de cañizo, un sistema tradicional en desuso
Es una iglesia modesta pero guardaba muchos secretos escondidos tras sus muros. Las obras de restauración de la iglesia de San José, tras los graves daños causados por los terremotos de 2011, permitirán a los lorquinos conocer mejor la historia de este templo del siglo XVI, una vez eliminadas las capas de pintura y mortero que las han ocultado durante años.

La actuación más importante de las llevadas a cabo desde el inicio de los trabajos ha sido la reconstrucción de la bóveda de cañón de la nave central que quedó destrozada tras los seísmos, lo que obligó a cerrar el templo. Para ello, se ha utilizado un sistema tradicional de construcción, que ha ralentizado la reforma.

El arquitecto responsable de la dirección de los trabajos, Juan de Dios de la Hoz, dijo a 'La Verdad' que los operarios han empleado camones de madera para formar el esqueleto de la bóveda y «cosidas a ellos las varas de cañizo que van unidas entre sí y con la estructura, a base de cuerdas». Posteriormente se ha enyesado. Precisó que la bóveda ha quedado separada unos centímetros de las paredes de la nave, para que «pueda leerse con claridad que se trata de un elemento posterior a la fábrica del edificio».

Ya están reconstruidas la cubierta del crucero y la nave central, y trabajan en las naves laterales

Las obras de rehabilitación deben estar terminadas en junio del próximo año
De la Hoz aseguró que este antiguo sistema constructivo «desgraciadamente se va perdiendo», pero en la restauración de la iglesia de San José se ha podido ejecutar perfectamente porque la empresa Lorquimur, encargada de los trabajos de reconstrucción, tiene operarios que conocían esta factura.

También se han tenido que ejecutar de nuevo algunos de los tirantes de esta misma cubierta por el estado tan peligroso que presentaban después de los terremotos.

Casi irreconocible

Cuando acaben las obras, con fecha tope prevista para junio de 2016 y un presupuesto de 700.000 euros, a algunos quizá les costará reconocer la iglesia que han frecuentado durante años. Se eliminará lo superfluo o lo que la afeaba y serán visibles o se recuperarán los elementos que merece la pena conservar por su interés. La historia de la iglesia de San José era hasta ahora una de las menos documentadas del patrimonio eclesiástico y gracias a estas actuaciones, se ha conocido al detalle su evolución.

La sorpresa más destacada durante el desarrollo de las obras es la capilla del lateral de la Epístola, hasta ahora oculta. Se va a reparar su solado, las decoraciones en paramentos, así como molduras y cornisas. «Son interesantes y van a ser recuperadas de forma íntegra» para dotar a la capilla de su verdadero aspecto. Es la más importante de la iglesia y se le quiere devolver todo el esplendor que tuvo.

Además, se ha documentado la presencia de un posible atrio hacia el sur, «que va a rescatar el ritmo y trazado de sus huecos». Sin embargo, la nave que se adosó a la iglesia en el siglo XX, «enmascara todo ese alzado, que probablemente daba a una zona pública y hoy pertenece a un interior». Pese a todo, el tipo de fábrica interior y los huecos al exterior, quedarán visibles tras las obras de rehabilitación. El resto de los elementos presentes en la iglesia van a conservarse de forma íntegra y citó muros, cornisas y pilastras.

Desde el inicio de las obras a mediados de enero pasado, «todo va según lo previsto», y prácticamente se han terminado las cubiertas del crucero y la nave central. En los próximos días está programado que los albañiles concluyan la reconstrucción de las naves laterales.

Hornacina secreta

Otro de los descubrimientos de interés es la una hornacina en el lateral del Evangelio del Crucero, que permanecía tapiada. Sus pinturas, del siglo XVII, presentan buen estado y calidad y, por tanto, va a ser recuperada. No sucederá lo mismo con otras pinturas murales de los siglos XVI y XVII que han aparecido en los paramentos, «de poca entidad e interés». Una vez evaluadas por los técnicos de Patrimonio se ha decidido no recuperarlas al ser de poca calidad y encontrarse en malas condiciones.

En el interior, los expertos han llevado a cabo excavaciones arqueológicas y la lectura de los paramentos. También se ha ejecutado la nueva solera ventilada para mejorar las condiciones frente a la humedad. Y han dado comienzo los trabajos para las nuevas instalaciones de luz y climatización.

Tras las catas arqueológicas realizadas, «no han aparecido hallazgos importantes», únicamente niveles de solado, arranques de cimentación y algunos enterramientos, «todo ello bastante moderno». Al no obtener resultados de interés, salvo para documentar niveles de uso anteriores, han vuelto a taparse, una vez dibujados y fotografiados por los arqueólogos.

San José es una de las cuatro iglesias en restauración en la actualidad, junto con San Patricio, San Diego y Virgen de las Huertas. Cristo Rey está en fase de reconstrucción y otros siete templos ya han sido rehabilitados. Es el caso de San Cristóbal, San Mateo, Santiago, Santo Domingo, San Francisco, El Carmen y las Clarisas.
Fuente: La Verdad
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