Rehabilitaciones de premio
Cinco iglesias y el MASS lucirán el martes las placas que acreditan sus restauraciones como las mejores de la UE
La rehabilitación de cinco iglesias (las de Santiago, San Mateo, Nuestra Señora del Carmen, San José y la Colegiata de San Patricio) y del antiguo convento de San Francisco, que resultaron gravemente dañados por los terremotos de mayo de 2011, recibirán el próximo martes las placas que les acreditan con el reconocimiento más importante de Europa en restauración monumental. Se trata del Premio Unión Europea de Patrimonio Cultural-Premio Europa Nostra 2016, en su categoría de conservación.

La distinción fue entregada hace algunos meses en el transcurso de un acto que se celebró en el Teatro de la Zarzuela en Madrid, pero aún no se había colocado en las fachadas de los monumentos -cuya labor de restauración ha sido distinguida- las placas que reconocen los méritos. El acto oficial de entrega en la ciudad se llevará a cabo a las doce del mediodía en la iglesia de Nuestra Señora del Carmen. Al mismo acudirá el obispo de la Diócesis de Cartagena, monseñor José Manuel Lorca Planes; el consejero de Fomento de la Región de Murcia, Pedro Rivera; el alcalde, Francisco Jódar; la presidenta de Hispania Nostra, Araceli Pereda; y el representante de Europa Nostra, José María Ballester. Ellos serán los encargados de realizar la entrega simbólica de la placa conmemorativa y de descubrir a lo largo de un recorrido por todos los monumentos premiados las que se situarán en sus fachadas. La primera será la de la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, para continuar con la del Museo Azul de la Semana Santa, Mass, San Mateo y Santiago Apóstol.

El galardón internacional distingue el trabajo desarrollado por el equipo técnico de Lavila Arquitectos, dirigido por el arquitecto Juan de Dios de la Hoz Martínez, y las empresas Lorquimur y Restauralia. La primera ejecutó los trabajos en las cinco iglesias y el antiguo convento de San Francisco, mientras que la segunda lo hizo mediante una Unión Temporal de Empresas, UTE, con la anterior en las obras de las iglesias de San José y San Patricio.



Técnicas tradicionales

En la valoración de la candidatura el jurado destacó «el ingente trabajo realizado por el numeroso grupo de profesionales durante los trabajos de rehabilitación, con respeto a los materiales y técnicas tradicionales, combinado con la incorporación de medidas resistentes frente a futuros terremotos». También el modelo de gestión tras la catástrofe, la colaboración con el Estado español, la Comunidad Autónoma, el Ayuntamiento de Lorca y distintas fundaciones y organizaciones.

La rehabilitación de los seis monumentos ha supuesto una inversión de algo más de doce millones de euros. La recuperación y transformación en Museo Azul de la Semana Santa, MASS, del antiguo convento de San Francisco ha sido la más costosa hasta el momento, con un montante de 3,2 millones de euros, aunque muy próxima se encuentra la Colegiata de San Patricio, aún por terminar, y que ha superado ya los 3 millones de euros. La iglesia de San José supuso una inversión de casi 800.000 euros, mientras que el Carmen de un millón. En San Mateo se gastó 1,4 millones y en Santiago, 2,6.

Este último templo fue el que resultó con mayores daños por los seísmos de 2011 y su reconstrucción se completó con un retablo en la capilla mayor inspirado en el que desapareció en el incendio que se produjo en abril del año 1911. La rehabilitación de la iglesia de San José permitió recuperar la historia oculta entre sus muros que salió a la luz tras décadas. Una capilla lateral, que podría tratarse en su origen de una primitiva ermita, con el solado original de grandes losas de piedra y su decoración floral.

Las obras en San Mateo permitieron la recuperación de la sillería de sus pilares y arcos y de una pintura mural en una de las arcadas de una de las naves laterales. Los trabajos en la última iglesia barroca de la ciudad, la de Nuestra Señora del Carmen, permitieron la apertura de una cuarta puerta, de menores dimensiones, con una rampa que salva las barreras arquitectónicas que presentaba el templo antes de los terremotos. La actuación más importante fue en la fachada, debido a su intestabilidad. Y la rehabilitación del antiguo convento de San Francisco ha propiciado su reconversión en el Museo Azul de la Semana Santa con más de 3.500 metros cuadrados de espacio expositivo, lo que lo hace el más grande de la Región.
Fuente: La Verdad
Ver noticia original
Subir