El renacer de San Patricio
Una veintena de expertos recuperan estos días las pinturas murales del siglo XVI aparecidas en la Colegiata. El templo será reinaugurado en cuarenta días, por lo que todos los oficios se dan cita en la recta final de su rehabilitación
Las obras de restauración de la Colegiata de San Patricio han logrado hacer renacer el templo más importante de la ciudad. La luz se cuela por cada una de sus ventanas, muchas de ellas tapiadas durante décadas, y el color ocupa ahora paredes, techos y bóvedas. El resurgir del monumento lo han logrado especialistas en distintos oficios. Estos días se afanan por dar los últimos toques a la puesta en valor tras los daños producidos por los terremotos y a solo cuarenta días de su reapertura.

Esta se hará coincidir con la festividad del santo que le da nombre, San Patricio. Pocas semanas después el templo volverá a acoger la ceremonia de lectura del pregón de la Semana Santa. Se trabaja en el interior del templo pero también en el exterior. El carrerón de la Colegiata se ha levantado y se ha instalado una capa asfáltica que eliminará las humedades de las habitaciones que se sitúan justo debajo y cuyo acceso se hace a través de unas puertas situadas en la plaza de España.

Cada una de las piedras ha sido numerada para ocupar nuevamente su lugar tras ser nivelado el suelo. La fachada del carrerón está terminada, pero aún quedan detalles de cantería en la de las salas capitulares. Se actúa en los balcones que presentaban un importante deterioro de la madera que había debajo de la solería. Y la puerta lateral, la de la calle Abad de los Arcos, también ha recibido las actuaciones precisas para mostrar una nueva imagen.


Pendiente está la rehabilitación de las fachadas que hay debajo del arco de la calle Cava, que se acometerán en los próximos días. Mientras, en el interior del templo un equipo de una veintena de restauradores trabajan en la recuperación de las pinturas murales del siglo XVI que aparecieron por todo el monumento. La joya de la corona es la capilla de la Virgen del Alcázar. El resulto final es impresionante. Las pinturas ocupan paredes, techos, bóvedas y arcos, como aseguró la consejera de Cultura, Noelia Arroyo, quien el pasado viernes supervisó los trabajos de rehabilitación en compañía del alcalde, Francisco Jódar; el concejal de Cultura, Agustín Llamas; el párroco del templo, Nicolás Poyato; y Ginés Méndez, gerente de Lorquimur, empresa que junto a Restauralia se están encargando de la recuperación de la Colegiata de San Patricio.

Arroyo se mostró sorprendida por la amplia gama de colores. «Es impresionante. Fue toda una sorpresa -tras las numerosas catas que se hicieron por todo el monumento- descubrir una extensión tan amplia de pinturas». Y destacó el buen estado de conservación que presentan la mayoría. «Estaban ocultas debajo de capas y capas de pintura que han posibilitado su conservación».

Entre las pinturas más vistosas también están la portada de entrada a la Sacristía con intensas tonalidades azules idénticas a las que exhiben las entradas laterales al altar mayor. Conjuntamente con estos trabajos un equipo de carpinteros prepara el marco para el gran lienzo que aparecía adosado en la pared izquierda de la nave central. Antes, los restauradores han procedido a la limpieza de la tela. Las lámparas también están siendo reparadas y saneadas antes de volver a su lugar de origen. El alcalde también se mostró muy satisfecho con los trabajos que se están ejecutando. «Son impresionantes», concluyó.
Fuente: La Verdad
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